La Paradoja del Descanso

La Ignoran la paradoja de hacer más si trabajamos menos, reservando tiempo para el descanso que tanto necesitamos.

El libro de Jordan Raynor, «Redeeming YourTime» [Redimiendo Su Tiempo, disponible en inglés], utiliza una historia del siglo XIX para animarnos a recordar la importancia del descanso sabático. Raynor escribe que, durante la famosa Fiebre del oro de California, algunas de las personas aventureras, abrazando visiones de encontrar oro y hacerse ricos al instante, viajaron hacia el oeste, hacia California, los siete días de la semana. Otros, sin embargo, solo viajaban seis días a la semana, deteniéndose a descansar cada sábado.

Los diferentes horarios de viaje aparentemente tuvieron resultados paradójicos que uno no podría esperar. En «The Emigrants Guide to California» [Guía para los Emigrantes a California], publicada en 1849, ofreció la observación de que «si se descansa un día de siete, llegará a California 20 días antes que los que no lo hacen».

Este hallazgo, de que aquellos que viajaban en carretas seis días a la semana de los siete en realidad avanzaban más rápido que quienes manejaban todos los días, confirma lo que la Biblia enseña acerca de tomarse un día libre para descansar y renovarse físicamente. En Levítico 23:3 dice: «Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, pero el séptimo es un día de descanso absoluto, un día oficial de asamblea santa. Es el día de descanso del Señor, y tendrás que guardarlo dondequiera que vivas».

Este fue un mandato que Dios le dio al antiguo pueblo de Israel luego de su liberación de la esclavitud en Egipto. Pero establecer un día para el descanso semanal es tan relevante hoy como lo fue hace muchos años.

Hay un verso relacionado que aborda la búsqueda de un equilibrio adecuado entre el trabajo y el descanso. En otro libro del Antiguo Testamento, se nos dice: «Si se usa un hacha sin filo hay que hacer doble esfuerzo, por lo tanto, afila la hoja. Ahí está el valor de la sabiduría: ayuda a tener éxito» [Eclesiastés 10:10 NTV]. Una aplicación de esta enseñanza es que, una vez que la hoja de un hacha se desafila, se requiere más esfuerzo y más tiempo para lograr el mismo resultado.

Se dice que el presidente estadounidense Abraham Lincoln dijo: «Si solo tuviera una hora para cortar un árbol, pasaría los primeros 45 minutos afilando mi hacha». Imagínese a un hombre cortando frenéticamente sin detenerse, tratando de cortar un árbol grande, mientras que otro mantiene afilada la hoja de su hacha, con lo que puede cortar más fácilmente.

Mucha gente en el mundo en automático y sin descanso trabaja muchas horas, a veces los siete días de la semana, ignorando su necesidad de descansar. Ignoran la paradoja de hacer más si trabajamos menos, reservando tiempo para el descanso que tanto necesitamos. No se detienen a «afilar el hacha».

En algunas naciones, la gente celebra el «Día del Trabajo» o un evento con un nombre diferente, declarándolo feriado nacional, es un día de descanso, para celebrar los valores y las virtudes del trabajo. En los EE. UU., es tradicionalmente el primer lunes de septiembre. Se honra el trabajo, pero de manera apropiada reservando un día adicional para descansar.

Leyendo la Biblia, encontramos muchas enseñanzas sobre la importancia del trabajo duro, reconociendo cómo la iniciativa y canal de provisión que es el trabajo; generando grandes recompensas, tanto financieras como en términos de disfrute y realización. Por ejemplo, el libro de los Proverbios dice: «Las manos negligentes llevan a la pobreza; las manos diligentes conducen a la riqueza» [10:4 RVC]. Y también expresa: «Es bueno que los trabajadores tengan hambre; el estómago vacío los motiva a seguir su labor» [16:26 NTV].

Sin embargo, estos pasajes no ignoran la importancia y necesidad del descanso. Incluso en el relato bíblico de la Creación, dice: «Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido» [Génesis 2:2 NVI].

CUESTIONES PARA REFLEXIONAR

1. ¿Cómo es tu rutina de trabajo? ¿Trabajas muchas horas, convencido de que, si no inviertes una cantidad importante, incluso excesiva de tiempo en sus tareas y responsabilidades no tendrás éxito? Explica tu respuesta.

2. ¿Estás familiarizado con el término «adicto al trabajo», alguien aparentemente adicto al trabajo? ¿A quién conoces, quizás incluso a ti mismo, que encajarías en esa descripción? ¿Cómo evaluarías tu calidad de vida y nivel de satisfacción y realización personal?

3. ¿Te suena familiar el concepto de «afilar el hacha»? ¿Es esto algo que te has acostumbrado a hacer en tu propio enfoque de trabajo? Si no, ¿qué pasos podrías tomar para comenzar a dedicar tiempo al descanso?

4. Sabiendo que la Biblia dice que después de hacer Su obra de creación, incluso Dios se tomó un día para descansar, ¿qué tiene esto que decir acerca de aquellos que persiguen horarios de trabajo continuos, los siete días de la semana?

 

NOTA: Si tienes una Biblia y te gustaría leer más, considera los siguientes pasajes: Proverbios 12:11,24, 14:23; Eclesiastés 9:10; 1 Corintios 10:31; Colosenses 3:17,23-24

 

Una respuesta a «La Paradoja del Descanso»

  1. Es verdad que es importante el trabajo pero también es de suma importancia que tomes un descanso para poder agarrar fuerzas y poder seguir. Hay que afilar el hacha. Contestando la primer pregunta pienso que el éxito consiste en ser constantes en las metas que nos trazamos y agarrar el arado sin mirar atrás.

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